Baruch Spinoza: Biografía, frases, libros, filosofía y más

Baruch Spinoza fue un filósofo neerlandés, que junto a otros grandes pensadores como Rene Descartes y Gottfried Leibniz, forma parte de los racionalistas más importantes del siglo XVII. Vetado por su crítica de la ortodoxia religiosa y reivindicado por importantes filósofos alemanes del siglo XIX, quienes proclamaron en forma unánime que Spinoza es el padre del pensamiento moderno.

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Vida y obra de Baruch Spinoza

Benedict Spinoza, fue su nombre de pila y nació en Amsterdam, capital de los Países Bajos, el día 24 de noviembre de 1.632. Su familia vino procedente de España, eran sefardíes (judíos emigrantes de la península ibérica), que venían de Espinosa de los Monteros, donde su apellido era Espinosa de Cerrato. Fueron expulsados de allí por un decreto de los reyes católicos, por lo que decidieron huir a Portugal en el siglo XV.

Debieron practicar el catolicismo, debido a que Manuel I de Portugal, al casarse con Isabel de Aragón, hija de los reyes católicos, ordenó el bautizo obligatorio a los judíos que ocupaban puestos importantes (banqueros, médicos, comerciantes, etc.). Se bautizaron unos 120 mil judíos, entre ellos los Spinoza, que pudieron vivir en paz, hasta que la inquisición, 40 años más tarde, se radicó en Portugal. Su padre, oriundo de Vidigueira, Portugal, mercader de buena reputación y miembro de la sinagoga judía, podría tener, según José Chocrón Cohen, nexos familiares con el prócer venezolano Francisco de Miranda.

Infancia y Juventud

Baruch fue testigo, durante su infancia y adolescencia, de la muerte de su madre, primeramente, Hanna Debora, a los seis años de edad, de dos de sus hermanos, Isaac y Miriam. Su padre Miguel, murió antes de él cumplir los 22 años, al igual que su madrastra Esther.

Su padre, Miguel, era un comerciante acomodado, era importador y exportador de frutas y especias. Tuvo tres esposas, Raquel, la primera, con la que tuvo una hija llamada Rebeca; Hanna Débora, quien era su prima, con la que procreó cuatro hijos, entre ellos Baruch, que fue el segundo, y tras la muerte de Hanna, contrajo nupcias con Esther.

Estudios

Estudió en la “Yeshiva”, escuela hebrea de Amsterdam, en la que asistió a las clases de Saúl Leví Morteira, recibió educación en la Torá, el Talmud, teología, e interpretación de la Biblia, así como idiomas y comercio. Al parecer, Spinoza hablaba castellano y portugués, por sus padres; aprendió también idiomas como el neerlandés, hebreo y latín, ésta última fue la utilizada en casi todas sus obras.

Baruch Spinoza fue educado en la comunidad judía de Amsterdam, enseñanza a la que siempre criticó y se dedicó a estudiar física, latín, matemáticas y filosofía cartesiana, bajo la tutela de Franciscus van den Enden, filósofo y escritor belga. Además, leía a Thomas Hobbes, Tito Lucrecio y Giordano Bruno, para alejarse de la ortodoxia judaica. Aunado a ésto, los colegiantes y la heterodoxia judía hispano-portuguesa, ejercieron gran influencia sobre su formación y educación. Entre estos últimos estaban grandes libre pensadores como Juan de Prado y Uriel da Costa. (ver artículo: Sigmund Freud)

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Excomulgado

Baruch, al igual que Uriel da Costa y Juan de Prado, realizó críticas públicas, de forma naturalista y racional a las Escrituras, de las que derivarían sus posteriores obras filosóficas. Fue excomulgado de la Sinagoga, a los 23 años de edad, corría el año 1656. Le ofrecieron una pensión vitalicia, con tal de que se privara de sus discrepancias con el dogma judío, cosa que rechazó. Un fanático intentó apuñalarle y asesinarlo. No tuvo consecuencias, sólo su capa, la que guardó con una inscripción que decía “caute” (cuidado), para no olvidar el peligro del fanatismo religioso y político.

Hay versiones que apuntan a que Spinoza escribió un texto en castellano. Se llamaba “Apología para justificar la salida de la sinagoga”, reafirmando su pensamiento públicamente, en su herejía. Este texto no apareció, si es que alguna vez existió.

Muerte

Spinoza murió a consecuencia de una enfermedad pulmonar, a la edad de 44 años. Fue el 21 de febrero de 1.677, en su casa de La Haya. Era un filósofo tranquilo y equilibrado, amable y comprensivo. No participaba en la vida social, aunque tuvo muchas amistades. Vivió solo, no se casó ni tuvo hijos.

Pensamiento de Baruch Spinoza

Para Baruch Spinoza, la realidad es lo mismo que la substancia, que es lo que existe por sí mismo. No concibe el dualismo cuerpo-alma, por lo tanto se declaró monista, en el campo filosófico.

Fue considerado junto con Descartes y Leibniz, como un importante filósofo racionalista de la ilustración. Se dio a conocer, lamentablemente, después de su muerte, ocurrida el 21 de febrero de 1677, cuando apenas tenía 44 años.

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Filosofía

Comparado con Descartes, quien decía que existían tres substancias: el pensamiento, la extensión y Dios, Spinoza las redujo a una sola, la substancia infinita, divina, que bien puede identificarse con Dios o con la naturaleza, que al final ambos llegan a ser lo mismo, según lo expresó Deus sive Natura (Dios o la Naturaleza). Esta posición es un monismo antológico absoluto, no cree en el dualismo cuerpo-alma, para Spinoza, el hombre es cuerpo y mente, en una sola substancia universal, poseedor de infinitos modos e infinitos atributos.

Las cosas o modos, se manifiestan como naturaleza naturada (naturans), por su parte, Dios es naturaleza naturante (naturata). Los modos o cosas son contingentes y finitos, Dios es naturalmente infinito y de existencia imprescindible y eterna. Al estar dotado de cuerpo y alma, el hombre posee ambos atributos, el pensamiento y la extensión. Cuerpo y alma, para Spinoza, son una sola unidad formada por cuerpo y mente, no permanecen separadas. Al entender este “todo” se comprende la auténtica realidad, por lo que se trata de una visión holística, que considera que las partes y el todo son inseparables.

Libertad

Esa posición de Spinoza abre un problema para explicar la libertad del ser humano. Si hay una sola substancia, ¿cómo existe la libertad cuando todo se somete a una regulación permanente? Esto lo coloca en una negación de la libertad humana, pero Spinoza, termina afirmando que la libertad no depende de la voluntad del hombre, sino del entendimiento, cuando acepta que todo está determinado, se libera por medio del conocimiento intelectual.

Este modo de ver lo cataloga como determinista, no cree en el libre albedrío del hombre, sino que está condicionado por leyes de preservación de la vida, ser libre, para él, es regirse por la razón encima de la sumisión, como la religión, por ejemplo. El hombre sabio debe asumir que su libertad es sólo una ficción, producto de su ignorancia, sobre el orden racional y necesario establecido en el mundo. (ver artículo: Santiago Ramón y Cajal)

Racionalismo y política

Spinoza es partidario de Thomas Hobbes, sobre todo en el tema del determinismo. Galileo Galilei comparte con Descartes y Hobbes, el hecho de sostener que el mundo está sujeto a determinadas leyes, hay que buscar las que regulan a la sociedad. Baruch además de éstas, busca las que rigen la moral y la religión. Intenta incluir la razón en ambos tópicos, utilizando un método racional.

Se inclina lo más que puede hacia la democracia, con el agravante de que no incluye a las mujeres, no tenía claro si ellas tenían o no derechos políticos, sugiriendo una inferioridad innata en las mujeres y que los hombres gobiernan mejor. Sin embargo, deja una posibilidad abierta de que las mujeres sí pudieran gobernar, pero era mejor evitar el tema para no generar conflictos.

Albert Einstein y Spinoza

Cuando a Albert Einstein le preguntaban, en sus conferencias, si creía en Dios, su respuesta era “Creo en el Dios de Spinoza”. Se refería a que Spinoza no distinguió entre el pensamiento y la extensión en el ser humano, para él todo era una sola substancia con ambos atributos, no había dualismo, sino un monismo. Concebía a Dios como una totalidad de los físico, no como metafísico. Dios, en esa visión, es todo aquel ser en que se concibe y todo cuanto existe. Sin Él o fuera de Él, nada existe. Esta se considera una teoría Panenteísta, que significa Todo en Dios.

Dios de Spinoza

Spinoza tenía una teoría sobre Dios. Para entender el orígen de la misma hay que remontarse a “Ethica, Ordine Geometrico Demonstrata”(1677), obra elaborada y formulada por el autor durante 14 años. Para Baruch Spinoza, Dios es el fundamento absoluto, que resuelve todo problema que no tenga solución racional, apelando a la ignorancia, remitiendo el mismo a “algo” llamado Dios.

Spinoza no consideró a Dios como un ser perfecto, ser omnipotente, al que no se puede ver, tocar o sentir, no, Dios y la naturaleza son lo mismo, en una sola conformación. Dios se manifiesta en la naturaleza, de diversos modos, como representación finita de una sustancia infinita, que es Dios.

Ethica, Ordine Geometrico Demonstrata

Es la obra más conocida y apreciada de Baruch Spinoza, la cual fue publicada luego de su muerte, en 1677. Se refiere al estudio de la bondad o la maldad en los comportamientos. Para esto se enfoca en el concepto de substancia.

En la obra “Ethica, Ordine Geometrico Demonstrata” (Ética demostrada según el órden geométrico, en español), Baruch nos ofrece cuatro enfoques de Dios: 1) como causa “sui”, ya que su esencia justifica su existencia; 2) como substancia, lo que es y se concibe; 3) como substancia infinita, por sus atributos, englobados en uno solo y 4) como ser libre, apoyado en la necesidad absoluta y autodeterminación. Su obra fue publicada póstumamente por sus más allegados y pronto fue censurada por la Iglesia Católica, incluyéndola en su Index librorum prohibitorum.

Como causa

Dios lo era todo para Spinoza, sin él no hay nada, si lo hubiera, habría que aceptar la existencia de otra substancia, distinta, que es imposible imaginar o concebir. Todo es en Dios, expresado como un binomio, Dios-Naturaleza. Dios es único, es “uno” y también “todo”. “…de la suma potencia de Dios (…) han fluido necesariamente o se siguen siempre con la misma necesidad, infinitas cosas en infinitos modos, esto es, todo», tomado del Corol. I, Prop. XIV, parte I, Ethica.

La esencia de Dios implica su existencia, por su misma naturaleza, tiene atributos ilimitados, infinitos. Para este filósofo, “cuanto más realidad o ser tiene una cosa, tantos más atributos le competen”, contrario a lo que sostiene Aristóteles, quien se inclina más hacia la univocidad del pensamiento y no a la perfección divina, considerando que Dios solo se conoce a sí mismo.

Spinoza escribe: «De la necesidad de su naturaleza divina deben seguirse infinitas cosas en infinitos modos» (Prop. XIX, parte I). Entonces, Dios y sus atributos son eternos. Sólo se reconocen dos cualidades infinitas, el entendimiento y la extensión. Descartes, por su parte, definió a la substancia como “…una cosa que existe de tal modo que para existir no tiene necesidad más que de sí misma…» y para él, habían tres substancias, entendimiento, extensión y Dios.

Habían notables diferencias entre la filosofía y el pensamiento de Spinoza con el de Descartes, ya que mantiene la existencia de una sola substancia, la infinita o divina, que era Dios. De hecho, la filosofía de Spinoza se alzó en oposición a la de Rene Descartes. Para Spinoza Dios se identifica con el universo natural, las cosas que están en el Universo o que lo componen, incluidos los seres humanos, son “modos” de Dios.

Y éstos son accidentes de la única substancia, lo que implica que todas las cosas y los seres humanos dependen de Dios. La creación del Universo no está motivada por ningún propósito, no es una decisión divina. Según Baruch Spinoza, “Una cosa que ha sido determinada por Dios para producir un efecto no puede hacerse a sí misma indeterminada.”

Como substancia

En esta parte, sobre la mente y el cuerpo humano, Spinoza vuelve a oponerse a proposiciones cartesianas. Argumenta, al contrario de Descartes, que el pensamiento y el cuerpo, son uno solo, pensado de dos maneras diferentes. No se pueden mezclar estas dos cosas, la naturaleza puede, en su totalidad, describirse en forma de pensamiento o de cuerpo. Descartes apoya la idea de que ambas se afectan unas a otras, el pensamiento afecta al cuerpo o viceversa.

Al decir que Dios es materia, no quiere decir que tenga un cuerpo. Dios es una extensión de su esencia, no es lo material y ambos sistemas son distintos, no tienen nada en común. El modo de su extensión está en los órganos físicos (cuerpo) y los modos del pensamiento son las ideas (mente). El cuerpo y la mente, son, a su juicio, dos sistemas cerrados y heterogéneos.

Este fue uno de los problemas de la filosofía del siglo XVII, también el legado de más repercusión del dualismo cartesiano, cómo es la relación entre estas dos substancias totalmente diferentes, la mente y el cuerpo, especialmente la unión e interacción entre ambas. Para Spinoza, la mente y el cuerpo son expresiones de un solo ser: la persona, no la concibe como unión de dos substancias. La única substancia es Dios, por lo tanto, nosotros somos modos de ser de la sustancia. (ver artículo: Robert Hooke)

Metafísica Panteísta

Como substancia infinita

Todas las cosas y seres humanos, según Spinoza, se esfuerzan en persistir, en perdurar el mayor tiempo posible. Este esfuerzo (conato) está en nuestras emociones o afecciones, como el amor, el odio, alegría y tristezas, entre otros. La mente funciona activamente cuando procesa ideas adecuadas, pero si son inadecuadas, trabaja pasivamente.

Como ser libre

En la parte del libro “De la esclavitud humana”, se hace un análisis de las pasiones humanas, que son aspectos del pensamiento, según Spinoza, que conducen al exterior para buscar lo que produce placer y eliminar lo que produce dolor. El dominar estas pasiones o afecciones, es lo que Spinoza denomina “esclavitud”. Sostiene que cuando no son controlados esos afectos o pasiones, suelen atormentar al ser humano y le imposibilita vivir en relación armoniosa con otros individuos.

Es decir, la razón puede influir en los afectos para conseguir la virtud, la autopreservación. Los seres humanos pueden distinguir las pasiones o afecciones, que ayudan realmente a la virtud, de los que la perjudican. Ya que Spinoza no distingue entre Dios y la Naturaleza, si se conocen las cosas, se conoce mejor a Dios.

Tratado Teológico Político

El Tratado Teológico Político (TTP), fue publicado en 1670, en forma anónima. Ocupa un importante escaño en la historia del pensamiento occidental. Al aparecer públicamente causó una auténtica revolución intelectual, ya que el momento en que salió a la luz, estaba ocurriendo la reforma religiosa y las revoluciones políticas, que finalmente desembocaron en el estado laico. A través de la obra se muestran dos nociones, una la necesidad de libertad, posible sólo en un Estado democrático y la otra la idea del Estado, quien funge como poder supremo, garante de la seguridad, la unidad y del pacto social que lo constituye.

Spinoza comenzó a escribir este Tratado en 1665, atravesando Holanda una situación particular, que la describió en su prefacio: “…nos ha caído en suerte la rara dicha de vivir en un Estado, donde se concede a todo el mundo plena libertad para opinar y rendir culto a Dios, según su propio juicio, y donde la libertad es lo más preciado y lo más dulce”. Este Tratado pudiera interpretarse como un apoyo al reǵimen establecido, en defensa de una sociedad donde las libertades individuales son garantizadas, además de necesarias, para la estabilidad y grandeza del Estado.

Los primeros 14 capítulos del TTP están dedicados a la defensa de la libertad personal, de los fundamentos de la fe, es decir, la tolerancia y el respeto individual ante estas cuestiones. Analiza los escritos bíblicos y concluye que cada quien interprete los pasajes en base al contexto histórico, social, cultural y su situación y carácter personal. Así diferencia la teología de la filosofía, la primera no debe obstaculizar la investigación racional. Además establece que esa misma libertad puede ser concedida sin afectar la paz del Estado y tampoco puede ser abolida, sin poner en peligro la fortaleza y estabilidad del mismo.

Aportes a la psicología

Spinoza profundizó en las emociones del hombre. Alma y cuerpo o cuerpo y mente, estaban conectados tan íntimamente que toda la acción del cuerpo es pasión en el alma y viceversa. Esto explicaría que una emoción puede enfermarnos, tanto física como psíquicamente. Spinoza estableció las diferencias entre percepción, emoción y sentimiento, para abrir y facilitar senderos positivos. Cuando el malestar aqueja el alma, la primera solución racionalista es atrapar la emoción, una vez percibida; luego, descubrir el origen del mismo, mediante la reflexión y por último, sustituir la emoción negativa por una positiva.

Esto sugiere la habilidad que tenemos para controlar nuestras emociones. Baruch Spinoza aplica el poder de la mente sobre las emociones, no sólo controlando sino con estímulos emocionales positivos. Algo muy relevante que aportó Spinoza a la psicología, es el hecho de asegurar que la mente estaba dada por procesos cerebrales. Su obra “Ética” sería hoy por hoy, un tratado de Psicología de la motivación, tomando en cuenta que el autor intenta explicar nuestro comportamiento y define una serie de estados afectivos.

A la filosofía

Aportó dos obras importantes para la filosofía racionalista:

-Principios de la filosofía de Descartes. Pensamientos metafísicos. (1633)

-Tratado Teologico-Politico (TTP). 1670.

La primera enfoca el tema del conocimiento como parte de una idea verdadera, sea real o imaginaria, lo fundamental es tener una idea verdadera de la que saldrán otras más. La primera nace en nuestro pensamiento, derivada de una “fuerza natural” como él la llama y no depende del exterior o de las experiencias, si no que el propio entendimiento la concibe, con un objeto, elemental, para poderla considerar como una idea.

El TTP

En este tratado, Spinoza nos muestra su pensamiento filosófico, reflejando los problemas religiosos y políticos en un solo ente; nos motiva a eliminar el odio y el miedo, pero usando la razón, el intelecto, apoyando la “libertad de filosofar”; critica fuertemente la asociación de la política y la religión, especialmente se opone a los errores y contradicciones que tiene la biblia, denigrando de su carácter divino, por considerar que había sido escrita por hombres, no por inspiración de Dios, como querían hacer ver y manipularnos con la existencia de un Dios perfecto. Argumentó, en su momento: “Si Dios buscaba un fin, significa que no era perfecto, pues necesitaba algo que no posee”. (ver artículo: Thomas Hobbes)

Frases

Admirado por Albert Einstein, considerado uno de los tres filósofos más importantes del racionalismo, Baruch Spinoza, desde un punto de vista racional, analizó y trató de explicarnos el funcionamiento de la sociedad y la religión, tomando como base la lógica delas cosas de la naturaleza. Se refirió a este tema con la siguiente frase:

“Todas las cosas que hay en la naturaleza son cosas o acciones. Ahora bien, el bien y el mal no son cosas ni acciones. Luego el bien y el mal no existen en la naturaleza”.

Su racionalidad es evidente en todos sus escritos, aplicaba siempre la razón por encima de las críticas u opiniones. Referente a la libertad, nos dejó algunas frases de profunda reflexión:

El estado más violento será, pues, aquel en que se niega a cada uno la libertad de decir y enseñar lo que piensa, y será, en cambio, moderado aquel en que se concede a todos esa misma libertad”.

El hombre libre en nada piensa menos que en la muerte, y su sabiduría consiste en una meditación no sobre la muerte, sino a propósito de la vida”.

De acuerdo a su pensamiento, los hombres no se entienden porque no se conocen entre sí. Aseguraba que si conocíamos otras culturas, de otros países, podríamos comprender nuestro comportamiento y el de los demás. En las siguientes frases, nos deja bien clara su reflexión, en cuanto a eso:

“Existe tanta diferencia entre las cabezas como entre los paladares”.

“Comprender es el principio de aprobar”.

Si no quieres repetir el pasado, estúdialo

La actividad más importante que un ser humano puede lograr es aprender para entender, porque entender es ser libre”.

Dios y Religión

Spinoza concebía a Dios como un todo. Nació en el seno de una familia judía y educado en la fe hebrea. A medida que estudiaba y profundizaba en la filosofía, se fue formando su propio juicio y su propia teología. De allí deriva el panteísmo que lo caracteriza. En su opinión, Dios y la Naturaleza son uno solo, se corresponden completamente. El Universo es Dios mismo, no hay un creador y un ser creado, cada uno por su lado, sino que se corresponden en todo, son uno solo. Acá unas frases de pensamiento teológico:

Dios no tiene derecha ni izquierda, ni se mueve ni está parado, ni se halla en un lugar, sino que es absolutamente infinito y contiene en sí todas las perfecciones”.

Los hebreos creyeron que su reinado era el reino de Dios y que solo ellos eran hijos de Dios, mientras que las otras naciones eran enemigos de Dios, hacia las que sentían el odio más violento”.

Nadie que haya leído el Nuevo Testamento puede dudar que los apóstoles fueron profetas”.

Entre la fe o teología y la filosofía no existe comunicación ni afinidad alguna”.

2 comentarios en “Baruch Spinoza: Biografía, frases, libros, filosofía y más”

  1. Hola.
    Estoy interesado en los orígenes de la familia de Baruch Spinoza en España.
    Me gustaría saber de dónde han sacado la información de que el apellido de la familia era «Espinosa de Cerrato».

    Muchas gracias por la atención

    • Hola, disculpa la tardanza…estoy presentando problemas con mi CPU…Mira, esas informaciones las tomé de distintas páginas con el tema referido. Ya no trabajo para la editorial pero puedes buscar en las redes, especificamente wikipedia y otras fuentes serias y confiables. No puedo ayudarte más.

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