Adam Smith: biografía, teoría, obras, aportaciones, y mucho más

Conocido como el padre de la Escuela Clásica, Adam Smith fue un filósofo y economista escocés que instauró las bases del modelo económico presente hasta nuestros días, conoce en el siguiente artículo todo lo relacionada con su vida y obra.

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Biografía de Adam Smith

El economista teórico Adam Smith nació en 1723, día desconocido,  en Kirkcaldy, Escocia. Fruto del matrimonio conformado por Adam Smith, trabajador de aduanas, y de Margaret Douglas, heredera de un terrateniente de clase alta. Su padre muere tres meses después de su nacimiento, quedando huérfano de padre a tan temprana edad, por esta razón creó una estrecha unión con su madre.

A la edad de cuatro años, fue secuestrado por una agrupación de gitanos, los cuales lo dejaron en un terreno boscoso. Sin embargo apartando este suceso su infancia transcurrió con normalidad, adquiriendo un profundo interés por los estudios.  Fue inscrito en la Escuela elemental de Kirkcaldy, donde inicia sus primeros años de vida estudiantil. Avanzado

En 1737, Smith se trasladó del pueblo donde nació para iniciar su carrera profesional en la Universidad de Glasgow, en la misma encontró un especial gusto por las matemáticas, además encontró en su maestro de filosofía moral, Francis Autcheson, la inspiración que lo llevaría a desarrollar sus futuras teorías económicas.

Se tituló en 1740, le fue otorgada una beca con el objetivo de que continuara sus estudios en el Balliol College de Oxford, y así lo hizo, a la edad de 23 años culminó sus estudios, notándose de esta manera su gran aptitud para la filosofía.  Luego de su graduación, se regresa a Kirkcaldy, donde se reúne nuevamente con su madre y comienza su búsqueda laboral.

Más tarde, comenzó a realizar presentaciones  como conferencista en Edimburgo , lugar donde transcurrieron dos años desarrollando distintas temáticas sobre economía y la historia. En esta época publicó un artículo en la publicación de Edimburgh Review sobre o expuestos en sus presentaciones.

Luego en 1751, inicia su faceta de profesor, impartiendo clases en la Universidad de Glasgow, en 1752 tomó la decisión de impartir clases orientadas a la filosofía y la moralidad. Seis años más tarde, fue propuesto para el puesto de decano de la facultad, nombramiento que acepta y que sus colegas elogian puesto que consideraban que ejercía muy bien su trabajo de profesor. (ver artículo: Pablo Neruda)

En 1759, el economista escocés escribió y publicó su primera obra la cual lleva por título  “Teoría de los sentimientos morales” y es propuesta por muchos como su escrito más celebre desde un enfoque filosófico. En esta obra, Adam Smith escribe sobre los principios del comportamiento humano dentro y fuera de la sociedad, además establece el papel que juega el Estado en el porvenir de dicha sociedad.

En 1764, funge como tutor de estudios del duque Buccleuch . Ambos se trasladaron a Francia, con el objetivo de realizar un nuevo texto. Tres años después, tras haber interactuado con reconocidos especialistas franceses, dentro de los que se encuentra Voltaire, tanto el duque como Smith se regresan a Londres debido al fallecimiento del hermano de Buccleuch. Durante este año, 1767, inicia la redacción de la obra más representativa de sus ideas con respecto a la economía, la cual se publicó dos años más tarde, 1776 en la capital de Inglaterra, Londres, la misma se titula “An Inquiry into the Nature of the Wealth of Nations” conmunmente conocida en español como “Ensayo sobre riqueza de las naciones”.

Este escrito del filósofo y economista escocés, condujo un gran avance para la economía pues gracias a esta obra se le otorga un sentido investigativo y científico, es decir a partir de este entonces se comenzó a catalogar esta disciplina como una ciencia independiente.

En el libro reafirma lo desarrollado en “Teoría de los sentimientos morales”,  en este contexto establece que era posible que las naciones aumentaran sus riquezas con el simple comportamiento egoísta del ser humano, un comportamiento que según el escritor era dominante en la naturaleza del hombre, además era necesario que los gobiernos no realizara acciones intervencionistas en la dinámica económica –social. A su vez realizó una gran cantidad de postulados que serían posteriormente motivo de análisis y estudios para los catedráticos y estudiosos de esta incipiente ciencia.

Los aspectos más importantes de la obra, van desde la separación clara de dos tipos de valor, a los que nombró, valor de uso y valor de cambio, las referencias a la importancia de especializar a los trabajadores en acciones con el propósito de reducir costos de producción, advirtió los enfrentamientos que podían generarse entre los dueños de las fábricas o industrias y los obreros subpagados , pasando por plantear la acumulación de capital como directriz fundamental para el crecimiento económico, hasta llegar a la implantación de una competencia de mercado pues, según él, es la única manera en que se podrían asignar los recursos de forma eficiente y eficaz. (ver artículo Teresa de Calcuta)

Tras recibir grandes críticas y elogios por sus teorías, Adam Smith se trasladó a Edimburgo en 1778, en donde viviría hasta su muerte, llevando una vida tranquila y se dedicaba a realizar correcciones de sus dos obras maestras.

Transcurridos seis años, falleció su madre  a la edad de noventa años, lo que provoco un doloroso suceso para el economista, tanto fue que su salud empezó a agravarse. En 1787 fue seleccionado para ocupar el cargo de rector de la Universidad de Glasgow, sin embargo su estado de salud era tan grave que a duras penas pudo recitar el discurso de apertura. El 17 de julio de 1790 Adam Smith pereció, hecho ocurrido en Edimburgo, fue sepultado en el cementerio de Canongate.

Actualmente las Obras de Adam Smith son consideradas por los especialistas como las bases de lo que se conoce como economía moderna, y son material de estudio para todo aquellos que les interesa n las ciencias económicas y los temas filosóficos. Cabe destacar que sus textos fueron analizados por grandes personajes históricos como David Ricardo, Karl Marx, Milton y Rose Friedman, y Amartya Sen.

Teoría de la mano invisible

La mano invisible o  conocida en lenguaje anglosajón como “the invisible hand” es una idea metafórica de Adam Smith que se relaciona, en la economía, con la acción que tiene el libre mercado de autorregularse. Aparece por primera vez en su obra “Los sentimientos morales” y luego  sería ampliada en su obra maestra “La riqueza de las naciones “.

De forma general esta idea de autorregulación del mercado, se establece como una de las bases fundamentales de la ideología del liberalismo clásico, término que surge mucho después gracias a los estudiosos de la materia, puesto que el mismo no aparece ni dogmáticamente ni tácitamente en ningún de los escritos del economista escocés  o de otros escritores de la misma corriente.

En su escrito filosófico sobre los sentimientos morales, el escocés establece que, al contrario de lo afirmado por Thomas Hobbes, las bases del comportamiento del hombre en su entorno social no es precisamente egoísta, sino más bien corresponde a la formación de la simpatía o empatía, en la que un individuo tiene la capacidad de colocarse en el lugar de otro, sin tener ningún tipo de beneficios por ello. Así pues, este proceso empático en conjunto con un egoísmo racional, conduciría de forma indirecta al bienestar común de la sociedad, mediante un mecanismo denominado Mano Invisible.

Luego en su obra “La riqueza de las naciones”, el economista ahonda en este término, quizás hasta se puede decir que lo modifica, ya que en este caso establece que dicho proceso se muestra gracias a la competencia y a otros factores que tienen la capacidad de distribuir eficientemente y equitativamente los recurso y los productos en la población, contando únicamente con la autogestión del mercado.

Está teoría económica, en un principio filosófica,  da a suponer que la acumulación de los problemas sociales  con respecto a las políticas económicas, serán solventados por la actividad económica por sí misma, independiente de las acciones  del Estado, ya que estas acciones  regulatorias serán compensadas por la mano invisible, otorgando un ordenamiento social. (ver artículo William Shakespeare)

A pesar de que su tesis sentó el camino para incluir dentro del proceso socioeconómico la cuestión moral, esta afirmación realizada por Adam  Smith, no puede asegurar que las riquezas sean distribuidas equitativamente en tanto no garantizaría el desarrollo económico bajo el convenio moral de compensación por el esfuerzo realizado o por la capacidad del individuo para poder realizarlo. Esto se debe a que una economía de mercado, solo recompensa al individuo por las capacidades que tiene el mismo de generar cosas en tanto otros la intención de pagar.

Derivado de esto último, se ha podido concluir que esta concepción evidencia el poco conocimiento de Smith sobre el proceso que se genera dentro del mercado. Y que esta idea sobre el mecanismo económico se fundamenta en el supuesto falso que la implementación de este concepto dará origen a una inevitable economía eficaz y justa.

Según Joseph Stiglitz, las propuestas teóricas desarrolladas por Adam Smith dan a entender  no solo por qué sigue presente la inalcanzable justicia social, sino que además  tampoco origina un sistema productivo eficaz. Además, afirma que aún no ha aparecido un planteamiento intelectual que  objete esta supuesta autorregulación, puesto que la mano invisible no lleva ni al hombre ni a las fábricas hacia una economía eficiente, puesto que siempre buscan un interés propio y no la empatía predicha por Smith.

La riqueza de las naciones

Luego de haber dedicado diez años de su vida al desarrollo la obra más importante en el campo de la economía, Adam Smith finalmente publicó su afamado texto denominado Naturaleza y causas de la riqueza de las naciones, o comúnmente llamado La riqueza de las naciones, gracias al cual se le considera el padre de la política económica. Smith trata de establecer en esta su intención por marcar diferencias entre la economía política y la ciencia política, la moral y las  legislaciones.

Entre sus principales aspectos que estableces dichas diferencias está la crítica al sistema mercantilista,  corriente híbrida que se estaba desarrollando bajo los elementos económicos que se venían presentando desde el siglo XI, es decir estaban más relacionados con los imperios colonialistas que a la incipiente revolución industrial.

El propio autor veía esta serie de textos como una muestra parcial de una obra más compleja y profunda acerca de Las principios generalizados de las leyes y de los gobiernos, abarcando temas correspondientes a los movimientos revolucionarios que se daban a lugar en las diferentes épocas y ciclos sociales, dicha obra siempre estuvo en sus planes pero jamás desarrollo hasta el final.

De hecho en La riqueza de las naciones, Adam Smith demuestra que la economía evaluada desde una aspecto científico era más que el dictamen teórico de precios, mecanismos de producción y distribución, financiamiento público y privado, institutos bancarios, intercambio comercial tanto externo como interno y progreso económico, temas que en la actualidad cada uno de ellos se consideran especialidades.

Correspondiente al eje principal de desarrollo de la gran obra económica, la piedra angular del bienestar de la sociedad se encuentra en la prosperidad económica, la cual se fortalece mediante la división del trabajo y la libertad de un mercado competitivo.  Siguiendo este orden de ideas, Smith aclara que dicha división de trabajo, se va profundizando a la vez que la extensión del mercado se va ampliando, en consecuencia también lo hace la especialización del trabajo.

Por otro lado, la libertad del marcado competitivo es vista como la mejor manera en la que se debe realizar el proceso económico, enfatizando que las  contradicciones inducidas por las leyes del mercado serían en un futuro disipadas de mediante lo que el mismo definió como “the invisible hand”. (ver artículo William Harvey)

Uno de los aspectos más resaltantes de la obra es la idea que el  beneficio individual nos lleva al bienestar colectivo, conocido este proceso como el mecanismo de la mano invisible, en este sentido Adam Smith concluía que el ser humano se debe continuamente por las acciones que realizan los demás individuos, y es errado pensar que dichas acciones son producidas por la buena voluntad o la caridad, pues no son estas características las que lleva al vendedor o comerciante a elaborar o comercializar su producto, sino es la protección de sus intereses lo que condicionan su actividad.

Por años este concepto ha sido interpretado de forma errático, haciendo ver que es el simple egoísmo y el interés personal lo que conlleva al bienestar común. En contraposición, los temas planteados en las dos obras de Adam Smith aseveran que este concepto del bienestar individual no es el único mecanismo que debe afianzarse para los procesos económicos, ya que si ese fuera el caso ningún tipo de negociaciones pudiese concretarse, lo que el autor quería llevar a sus lectores, es la idea de que el interés personal de cada individuo por satisfacer sus necesidades, enmarcado en un modelo económico libre conduciría al beneficio del resto de individuos que conforman la sociedad, ya que el hombre tiene la capacidad de empatizar con los intereses personales de sus compañeros por lo que podría generarse un intercambio de mutuo beneficio.

Por esta razón realiza la siguiente frase “Dame lo que necesito y tendrás lo que deseas”, englobando así, el reconocimiento de las necesidades  y el egoísmo del otro con el beneficio propio originando así la mejor manera de alcanzar el bienestar individual y colectivo. El filósofo escocés recalca que la mayoría de dichas necesidades se satisficieran mediante el intercambio, la compra y la venta.

El texto indica además una manera filosófica de ver la historia, en la cual la preferencia del hombre por el intercambio se ha convertido en el impulsor del desarrollo de la humanidad, esto se debe a que da la posibilidad de crear suficiente riqueza para la generar y acumular capital con el cual se pone en práctica las divisiones del trabajo. Entonces las principales bases para la prosperidad económica  y consecuentemente el bienestar de la sociedad, serán la empatía y la división del trabajo.

Los objetivos desarrollados en por Adam Smith en La riqueza de las naciones son:  La división del trabajo y el interés personal, el valor del trabajo y la moneda, los factores de producción, la formación de los precios, la competencia y el mercado, distorsiones causadas por el Estado, la renta y los ingresos, capital fijo y capital circulante, ingreso bruto, ingreso neto y el papel de la moneda, el trabajo productivo, trabajo no productivo y acumulación del capital, el interés, los usos del capital y el sistema económico de Smith, la regulación del comercio y la ventaja absoluta, las cuatro etapas del desarrollo económico, la responsabilidad del soberano.

Dentro de los aportes de mayor importancia que se pueden destacar de esta obra se encuentras: Las marcadas diferencias entre valor de uso y valor de cambio; la forma en la que se reconoce a la división del trabajo como una  clara definición en las tareas laborales, con el propósito de reducir los gastos de producción;  la visualización de relaciones conflictivas entre los empleados y los propietarios de las fábricas, ya que los primeros no verían una adecuado remuneración salarial por la mano de obra prestada.

Otro de los aportes es el establecimiento de la acumulación del capital como pieza fundamental para el crecimiento económico y la implantación de una competencia de mercado como la manera más eficaz para la distribución de los recursos.

Consecuencias sociales

El filósofo y economista Adam Smith, estaba al tanto de los riesgos que podrían generarse al establecer esta naciente teoría económica. El mismo tenía claro la que un individuo que pasara gran parte de su vida realizando tareas sencillas cuyos resultados son exactamente iguales todo el tiempo, no tendría tiempo para crea y desarrollar una inteligencia inventiva en donde pusiera en uso su imaginación.

Por consecuencia sólo se lograría la pérdida en la capacidad para que pudiese poner en practicar sus habilidades y facultades , además de la alienación del hombre; por esta razón indicó que el Estado tenía el deber de legislar a favor de la educación pública sobre todo para la clase obrera. En tanto Adam Smith criticó el estado paupérrimo en el que vivía gran parte de la población hasta la fecha en su país natal y sentenció que no habría nación que pudiese lograr la prosperidad ni bienestar en tanto la gran mayoría de sus ciudadanos estuviese sumergida en una situación de pobreza y miseria.

Teoría de los sentimientos morales

La principal teoría que fundamenta la obra de Adam Smith titulada  los sentimientos morales publicada en 1759, inicia por la indagación del comportamiento humano, en donde puede deducir que el egoísmo propiamente dicho no es una característica dominante, como lo afirmaba Hobbes, a pesar que este último si tiene razón en sus hipótesis al sentenciar que la primera preferencia del hombre es hacia sí mismo, es decir el amor propio.  Por tanto a partir de este postulado el hombre debe tener la capacidad de dominar esta particularidad, en caso contrario la vida en sociedad estaría enmarcada en confrontaciones constantes.

Lo que expresa Adam Smith en su teoría es la capacidad de empatía, mediante el cual un individuo puede colocarse en los zapatos de otro a pesar de no beneficiarse por esto, esto se debe a la necesidad de aprobación que tiene el hombre por parte del resto de la sociedad, criticando de esta manera el concepto de utilitarismo establecido en Hume. La lectura de su libro sobre los sentimientos morales va dando origen al surgimiento de lo que él denomina como “espectador imparcial”, es decir aquel pensamiento interno que dicta lo bueno o lo malo de realizar determinada acción.

En el desarrollo del texto filosófico Smith le da una explicación al cómo y al por qué aparecen en la conducta humana los sentimientos morales, los cuales vendrían siendo el resentimiento, la venganza, la virtud, la admiración, la corrupción y la justicia. La obra determina entonces un concepto menos rígido y evolutivo de los sistemas morales, contradiciendo así lo establecido por los dogmas religiosos. Por ende, el ser humano está condicionado a realizar acciones con objetivos finales o causas finales que no siempre son conocidas por el individuo que las ejecuta y que estas están guiadas por causas eficientes.

Influencia de Adam Smith en la economía.

A pesar de las diversas críticas que han obtenido las obras de Adam Smith, es imposible negar la gran influencia que han tenido sus teorías dentro de la economía moderna.

Gracias a sus postulados, urgió el nacimiento de lo que se conoce actualmente como liberalismo económico y debido a las influencias intelectuales que tuvo de expertos como Quesnay y David Hume, el economista escocés redactó lo que se considera en estos tiempos como “el libro sagrado” de la ciencia económica-política titulada Naturaleza y causas de la riqueza de las naciones.

El autor desde hace un tiempo ya venía interpretando el importante crecimiento de la producción de recursos que se deba en Inglaterra con la revolución industrial que se estaba desarrollando luego de trascurrida la primera mitad del siglo XVIII.

Revolución Industrial

Su interrogante no variaba con respecto a al cuestionamiento que se planteaban los fisiócratas y los mercantilistas, la cual básicamente era qué originaba la riqueza que poseían las naciones, en tal sentido Smith le da respuesta estableciendo los siguientes conceptos: La división del trabajo como base de la producción efectiva y el rol que juega el mercado. A partir de estos propuestas e han ido construyendo programas y planificaciones políticas que han tenido efectos hasta el presente.

En la concepción que Adam Smith desarrolló con respecto a la productividad, aclara que esta sólo podía crecer a medida que aumentara la división del trabajo, ya que dicha producción de bienes dada a lugar gracia a un conjunto de recursos otorgados, sería aún más grande si la labor de los empleados se factorizara en tareas especializadas que tengas una meta definida.

Dicha división de trabajo puesta en marcha en una fábrica, el autor la denominó división técnica de trabajo, entonces si es posible garantizar que la división técnica de conlleva a el crecimiento de la producción dentro de la empresa, es posible entonces que este mismo comportamiento se extrapole a una nación completa, en este caso Smith la denominó división social de trabajo. Lo que produciría un importante ahorro de tiempo, en consecuencia mayor y mejores productos o bienes, por lo que la riqueza de esa sociedad aumentaré en contraposición a una donde no se hayan establecidos dichas divisiones o especializaciones laborales. (ver artículo Chuck Berry)

Es debido enfatizar en que Adam Smith desde un punto de vista filosófico y moralista, contemplaba las repercusiones negativas de este esquema de especialización laboral, doctrina desarrollada desde un punto de vista economista; él ya podía percibir como los trabajadores se convertían en un ser automatizado, ya que debía realizar en períodos muy largos del día la misma actividad repetitiva y simple, lo cual conllevaría a perder las múltiples capacidades del hombre correspondientes a la imaginación, creatividad e invención debido a que éstas no serían desarrolladas en su quehacer diario.

Según Smith, todos los bienes que provienen de la división del trabajo se deben incorporar al sistema financiero mediante el intercambio en un libre mercado, también indica que existe una disposición natural del ser humano para llevarlo a cabo, la cual surge de la razón y la comunicación.

El hombre que ha obtenido algún producto resultado de alguna actividad en la que se especializó, lo intercambia con otro no por ser caritativo, sino porque de dicho intercambio obtendrá un beneficio o ganancia.

Smith razonaba que cada quien persiste en alcanzar lo que desea para sí mismo de forma egoísta, en este proceso de canje. Por ende, se enfocara en realizar productos de mejor calidad, en menor tiempo y a menores costos de venta, para poder tener ventaja sobre la competencia, además expone que el efecto que provoca esta conducta se extrapolará al resto de los individuos que conforman la sociedad, por lo que habrá mayor existencia de bienes en el mercado.

En consecuencia, sin que exista una orden directa, el cúmulo de acciones individuales originará el máximo bienestar social, este es el efecto que aparece en sus tesis denominado “la mano invisible del mercado”.

En este caso el Estado debe mantenerse al margen del proceso de mercado, pues cualquier intervención que este realice al sistema, así sea con la mejor intención, sólo ocasionará conflictos y perjuicios  que repercutirán  en la calidad del comportamiento natural del mercado, por ende disminuirá el bienestar social, este apartado era una crítica directa de Smith al mercantilismo, ya que él consideraba que el gobierno únicamente debía procurar: La protección de la nación de fuerzas invasoras extranjeras, la legislación judicial, el mantenimiento y ejecución de instituciones de carácter público que no son rentables para los individuos y garantizar la protección de la propiedad privada.

Dentro del sistema comercial Smith realizaba dos diferencias en la definición de valor, puesto que el la separó en dos distintos tipos, el valor de uso y el valor de cambio. El valor de uso se refiere a la utilidad de un producto o bien, para la persona que lo usa, mientras que el valor de cambio representa la capacidad para adquirir otros bienes. Para tener una ilustración de estos conceptos podemos colocar el ejemplo del agua, ya que el agua tiene poco valor de cambio pero un elevado valor de uso, otro ejemplo  serían el diamante, pues este tiene mucho valor de cambio pero no así de uso.

Entonces el economista concluyó erradamente que solamente existía un valor real para todos los bienes o productos y este venía expresado en las actividades laborales, es decir en el trabajo, es decir todo el esfuerzo que se necesita para llevar al mercado dicho producto y para ahorrar en el intercambio del mismo por otro producto. En tanto el estableció que el valor de real del bien en el mercado está compuesto por el pago salarial, los beneficios y la renta.

Aportaciones  más importantes

Las principales aportaciones que se pueden sustraer de los análisis realizados por Adam Smith son:

  • El reconocer la división del trabajo en actividades especializadas, con la finalidad de disminuir costos, además clasificar claramente dos tipos de valor, el de uso y el de cambio.
  • El visualizar en el futuro a mediano plazo la aparición de conflictos entre los propietarios de las fábricas y los obreros mal pagados.
  • Establecer como base para el crecimiento económico la acumulación de capital.
  • El reconocimiento de la competencia de mercado como la mejor manera para la distribución de recursos.

Su mayor aportación se puede resumir en el exhaustivo estudio que realizó sobre el comportamiento natural del hombre y la interacción de intercambio en el mercado, por lo que creo una teoría que explica que el mecanismo por el cual se podría generar el mayor beneficio económico de la sociedad, proviene del libre mercado entre las distintas partes que componen el sistema económico, esto se debe asegurar tanto a nivel interno como en comercializaciones con otro países.

Su posición ante el sistema mercantilista era radical, ya que se oponía fervientemente a este modelo. Percibía que la riqueza y bienestar de un país se originaba de la producción de mercancía y servicios, que este podía generar, y no sólo en comercializar las reservas de metales y piedras preciosas; también criticaba a la escuela fisiócrata, debido a que no sostenía que la tierra fuese la fuente de toda la riqueza, por lo que en contraposición proponía el trabajo como el origen de esta.

Smith completa su teoría económica con una concepción sobre el reparto de la renta, la cual estaba dividida en tres fases, el pago salarial, el beneficio para el dueño de la fábrica y la renta de la tierra; en tal sentido propuso que dicho pago salarial debía establecerse según las leyes de oferta y demanda, sin embargo tuvo que reconocer que era necesario establecer un monto mínimo de salario que garantizara la subsistencia del empleado y que éste no debía cobrar ningún pago menor que el mínimo.

Teoría de  la división del trabajo

El reconocido economista escocés en su tesis estableció una forma de acrecentar las riquezas de una nación, describiendo el concepto de la división de trabajo, la misma se constituye gracias a la especialización de actividades y a la cooperación de los esfuerzos aplicados en distintas labores según la participación que tenga el trabajador en el proceso productivo, cuya finalidad en aumentar la eficiencia.

Indicó que debido a dicha división, se obtenían menores tiempos de fabricación e incrementaba la productividad, consecuencia de que el trabajador no tenía que moverse continuamente de lugar por lo que tampoco cambiaba de maquinaria; a su vez disminuían los gastos para la compra de diversas maquinas puesto que el obrero no tenía que utilizar todas las herramientas únicamente las que necesitaba para desempeñar su labor.

También estableció Smith que mediante esta metodología cada obrero podría desarrollar más sus habilidades y capacidades en la actividad que realiza, aquellos obreros que se especializaban en una tarea aumentaban la posibilidad de crear herramientas o maquinarias que facilitaran o mejoraran dichas actividades diarias, por ende, concebía que los obreros generalmente son los que desarrollan nuevos inventos, superando por crecer a los ingenieros.

El economista también divisó que como consecuencia de la división de trabajo se originaría diversidad en las remuneraciones salariales la cual debía corresponder a la actividad realizada, explicándolo de la siguiente forma: En primer lugar una actividad laboral puede ser poco agradable debido a las condiciones  insanas por lo que habrá pocas personas que quieran realizar el trabajo a menos que se el salario a percibir compense el trabajo ejecutado.

En segundo lugar existen trabajos que requieran una capacitación especial previa; en tercer lugar un trabajador que realice actividades de riesgo o inusuales, debe ser recompensado con un mejor salario que los que no se enfrentan a estas situaciones, a pesar de tener el mismo entrenamiento.

En el cuarto puesto, afirma que para que el valor del pago salarial aumente es debido que el producto o bien genere un alto grado de confianza por parte de los interesados en asegurar la calidad del mismo. En quinto lugar el salario será mayor si la actividad es vista con éxito, es decir es reconocida por el resto.

Sin embargo, a pesar de los  grandes aportes para el crecimiento de las riquezas de una nación provenientes de la división del trabajo, Adam Smith pronosticaba que esta llegaría a representar la alienación de gran parte de la sociedad, puesto que únicamente hacían las misma tareas diariamente, por lo que otras habilidades se verían atrofiadas, como la imaginación y recreación, por tal motivo él le otorga al Estado la responsabilidad de incentivar la educación y la religión como una manera de soslayar esta consecuencia.

Ideología de Adam Smith

La ideología del escritor escocés, se basa principalmente en la visualización positiva del egoísmo como un rasgo psicológico de la conducta natural humana. Debido a esta característica y a la constante búsqueda de mejorar su estado socioeconómico, el hombre tiende a  aumentar el bienestar propio, la ventaja es que a la par que prospera a causa de su esfuerzo, colabora con el desarrollo económico de la nación.

Por ende en sus ideas Smith, cataloga al egoísmo como una virtud y minimizando su lado negativo. Asegura que únicamente será posible generar dichas riquezas a nivel nacional, cuando el estado no interrumpa el proceso natural del sistema económico, el cual se afianza en las leyes de un mercado libre y los beneficiosos que trae consigo la competencia.

Las tesis que muestran claramente sus pensamientos y análisis  en materia filosófica y económica son emociones morales y La riqueza de las naciones, respectivamente. Como bien se ha desarrollado a través de este artículo, Adam Smith se enfocaba en hacer uso de la conducta natural del hombre para promover un sistema económico que verdaderamente le otorgara a la sociedad, no solo el beneficio personal sino también el beneficio colectivo, mediante la división de trabajo, y especialización de las tareas; cuestiones que eventualmente generarían una mercado competitivo favoreciendo la interdependencia entre los componentes financieros y favorecería por medio del intercambio la cooperación de la producción.

Obras destacadas

Teoría de los sentimientos morales. Publicada en 1759.

Investigación sobre la naturaleza y causas de la riqueza de las naciones (La riqueza de las naciones). Publicada en 1776.

Frases de Adam Smith

“No puede haber una sociedad floreciente y feliz cuando la mayor parte de sus miembros son pobres y desdichados.”

“Muchas personas pasan por nuestra vida pero sólo muy pocas llegan a ocupar un gran lugar en nuestro corazón”

“Todo para nosotros y nada para los demás parece haber sido la máxima abominable de los amos de la humanidad en todas las edades del mundo.”

“Los comerciantes del mismo rubro rara vez se reúnen, incluso para entretenimiento y diversión, pero la conversación termina en una conspiración contra el público, o en alguna estratagema para aumentar los precios.”

 “Un jardinero que cultiva su propio jardín, con sus propias manos, une en su persona los tres personajes, de propietario, agricultor y obrero. Su producción, por lo tanto, debe rendirle la renta del primero, la ganancia del segundo y el salario del tercero”

 “El verdadero precio de todo, lo que todo realmente le cuesta al hombre que quiere adquirirlo, es el esfuerzo y la complicación de adquirirlo.”

 “En realidad, la atracción o el afecto no son más que simpatía de la costumbre.”

 “Si abordas una situación como asunto de vida o muerte, morirás muchas veces.”

 “Ninguna sociedad puede prosperar y ser feliz si en ella la mayor parte de los miembros es pobre y desdichado.”

 “El verdadero precio de todas las cosas, lo que todas las cosas cuestan realmente al hombre que quiere adquirirlas es el esfuerzo y la molestia que suponen adquirirlas.”

 “No es por la benevolencia del carnicero, del cervecero y del panadero que podemos contar con nuestra cena, sino por su propio interés”

“La ciencia es el gran antídoto contra el veneno del entusiasmo y la superstición.”

Fundador del Liberalismo económico

Adam Smith es considerado como el responsable de instituir el liberalismo económico, gracias a su gran obre relacionada con el origen de la riqueza de las naciones, además es el encargado de fomentar las bases para lo que se conoce hoy en día como economía clásica.

El cuestionamiento que buscaba responder Smith no difería del planteado por los fisiócratas y el generado por el sistema mercantilista, cuya intención era averiguar los procesos que condujeran al enriquecimiento de una sociedad, como así lo establece el título de su afamado texto.

Encuentra en su análisis que este hecho sólo era posible si en primer lugar existía se enriquecía la población de forma individual, este sería el concepto generador de su tesis, afirmando que mientras el individuo  se esfuerce por satisfacer su propio bienestar lograra mejores beneficios para la sociedad que si trabaja para un interés social, entonces bien su máxima sería halla ese equilibrio entre el interés personal y el colectivo.

El autor escocés, analizó  un sistema económico desde un punto de vista filosófico. Se mantenía como un fiel defensor del comportamiento natural y las leyes que lo rigen, cuestionando los actos de desmejora que realizaban las instituciones creadas por el hombre, por lo que afirmaba que si al individuo se lo dejaba en total libertad, además de asegurar su bienestar propio impulsaría el bien del conjunto social, justificando la idea de que ninguna institución gubernamental debía intervenir en los intercambios comerciales entre los hombres.

La libertad de sacar a la luz las motivaciones naturales del hombre, que según el economista eran el egoísmo, la compasión, el derecho a la libertad, el sentido de la propiedad, la práctica del trabajo y la propensión al intercambio, conduciría eventualmente a una armonía generada de manera automática.

Por lo que cada persona al tratar de conseguir su beneficio individual, es llevada por un factor externo denominado “mano invisible” a procurar una finalidad que no estaba dentro de sus intenciones, esta sería el bienestar para todos. Todo  este desarrollo conceptual da origen a una de las premisas que fundamentan la ideología que rige al liberalismo sobre el libre mercado y la relación entre oferta y demanda, las cuales no deben estar enmarcadas en políticas estatales.

Se ocupó también de crear una visión más amplia sobre el valor que debían tener los productos y el origen de este, análisis realizado basándose en las teorías de William Petty y Richard Cantillon, entonces desarrollo su hipótesis sobre el valor del trabajo, en este establece que el principio del valor de intercambio de los bienes se encuentra en el trabajo realizado para producirlo.

Lo clasificó en dos tipos: el primero se refiere al valor que tiene un objeto por la utilidad que este posee (valor de uso) y el segundo hace referencia la probabilidad que tenga un objeto de intercambiarse por otro (valor de cambio).

En otro aspecto, a Smith le preocupaba el aumento exponencial de la población, añadiendo que mientras esta lo hacía la tierra evidentemente no, por ende este hecho provocaría en un futuro que la producción de alimentos fuese incapaz de satisfacer a la población; en este sentido realizó una propuesta en la que la remuneración salarial constituyera únicamente lo mínimo indispensable para garantizar la subsistencia del individuo y su familia. En caso contrario a lo expuesto y el pago fuese mayor, la población incrementaría aceleradamente.

Otra de las observaciones del filósofo, fue el cambio que desarrollaba  en la época en donde el trabajo artesanal en el cual un trabajados hacía rodas las actividades, cambio a un trabajo más industrializado, conllevado a una especialización en el trabajo, por lo que un trabajador sólo realizaba una tarea en específico, disminuyendo así el tiempo de producción y mejorando la calidad del producto.  Por lo que cualquiera que quisiera intervenir en el sistema productivo se vería en la necesidad de dividir las labores de fábrica para alcanzar eficacia y eficiencia en el proceso de fabricación.

Como buen defensor de los comportamientos naturales, Smith sostenía que el interés personal era el componente que mantenía en marcha el motor de la economía, sin necesidad de tener un planificador presente. Todo dependía  entonces del mercado y la división de trabajo, por lo que él veía un futuro prometedor en el sistema económico  motivado por el comportamiento humano.

La ventaja absoluta

La teoría de la ventaja absoluta suscrita por Adam Smith, se sostiene en que cada nación se debe enfocar en producir aquellos bienes para los cuales tenga una superioridad total, o como el enunciado lo indica, posea una ventaja absoluta, la cual se evidencia mediante los bajos costos de producción referente al trabajo a realizar, en comparación con el resto de países. De esta manera, todas las naciones se verían beneficiadas en el comercio exterior y por ende en el mercado interno. Este principio smithiano, en el cual el autor llevó la división del trabajo a escala internacional, tiene consigo algunos aspectos débiles.

Bien lo aclara Smith cuando indica que el valor de un bien en el mercado interno de una nación, proviene del trabajo realizado para su producción. Entonces si la mercancía que se obtiene de un determinado proceso productivo pudiese tener un valor de venta mayor al valor de la labor realizada para crearlo, las actividades que ocupan otros trabajos productivos fuesen abandonas y se redirigieran a la actividad que obtiene mayores ganancias, por lo que la oferta en este rubro aumentaría hasta que disminuyera el valor trabajo que contiene la mercancía.

Ahora bien, si el valor en el mercado de un producto fuese menor que el valor trabajo que se realizó para llevarlo a cabo, los trabajadores prescindieran de este rubro y su oferta en el mercado caería, en consecuencia el precio de la mercancía aumentaría hasta ver desaparecer la mencionada diferencia.  A pesar que la teoría del valor trabajo se establece como una herramienta importante que da explicación al mercado nacional, en el mercado internacional no necesariamente ocurre lo mismo, debido a la falta o poca movilidad de los componentes del sistema productivo entre países.

Ya que si un determinado país posee mayor ventaja que otro, en la fabricación de varios bienes o productos, esta nación los debiera producir todos mientras que el otro ninguno. Esta problemática ha sido tratada por muchos especialistas, uno de los más destacados que intentó resolverla fue David Ricardo en 1881, con la “teoría de la ventaja comparativa”.

David Ricardo

Padre de la Escuela Clásica

Adam Smith es anunciado como el padre de la Escuela Clásica, en la cual se defiende con vehemencia la propiedad  privada y el mercado, además esta escuela moderna sentencia que únicamente mediante las leyes de la competencia el estudio de la economía política puede convertirse en una ciencia.

Los logros de la ciencia económica se dieron lugar cuando Adam Smith resaltó el rol del consumo por encima de la producción, de igual manera consideraba que de esta manera sería posible mejorar el nivel de vida de la población en general.

A manera de englobar todos los aspectos la Escuela Clásica de Adam Smith se puede describir de la siguiente forma:

En primer lugar, existe una problemática económica a resolver la cual sería el funcionamiento de un sistema económico.

Para ello se tienen las apartados correspondiente al valor, este dependerá  de las actividades laborales necesarias para producir la mercancía; al interés personal, el cual permite promover el interés colectivo; la división del trabajo y especialización de las actividades que conllevan al incremento de la producción con mayores rendimientos; la libertad económica y el Estado al margen del proceso comercial en el cual no puede intervenir ninguna institución gubernamental.

Todos aspectos dan como solución al problema planteado, según la escuela clásica, al libre mercado y sus ventajas.

El Mercantilismo según Adam Smith

Se entiende por mercantilismo a un conjunto de doctrinas políticas y económicas pragmáticas, originándose en Europa en el siglo XVI y que tuvo el inicio de su caída en la segunda mitad del siglo XVIII con el auge de la revolución industrial. Se caracterizaba por presentar un notorio intervencionismo del estado en las políticas económicas.

El mercantilismo consistía en un conjunto de metodologías que se concentraban en tres aspectos: la relación entre el poder político y las actividades económicas; el intervencionismo del estado en las actividades económicas y el control del capital.

Lo que llevó al Estado a representar el papel de fiscalizador y regulador de la economía, mediante el control de los recursos naturales y los intercambios mercantiles tanto internos como externos, con un fuerte proteccionismo hacia la producción nacional  del mercado extranjero, se incrementaron los subsidios para la conformación de empresas privadas, por lo que se monopolizó la industria en pequeñas manos, se impusieron altos aranceles a los productos de otros países y aumentó la oferta de la moneda, a través de la negativa a exportar metales preciosas y la constante inflación, con  la intención de aumentar los ingresos fiscales. De esta forma se conformó finalmente la relación más estrecha entre Estado y nación.

El mercantilismo desapareció prácticamente luego del surgimiento de las nuevas teorías de lo fisiocracia en Francia, sin embargo dichas teorías también tenían una serie de problemáticas, por lo que no fue hasta que aparecieron los apostolados de Adam Smith divulgados en su gran obra Ensayo sobre la naturaleza y causas de la riqueza de las naciones en 1776, sentando las bases de la economía clásica.

En el escrito el autor no sólo realiza un profundo análisis del sistema económico sino que crítica fuertemente al mercantilismo, en el cual trató de demostrar que existen leyes naturales en la economía y que estas generarían mejores resultados mientras el Estado intervenga lo menos posible. Establecía además que la industria fomentaba la productividad a diferencia de los fisiócratas que solo creían que la actividad agrícola era la única capaz de generar ganancias. Adam Smith abrió la posibilidad de originar las riquezas de las naciones mediante la división de trabajo, producción especializada y la implantación del libre comercio.

El capitalismo según Adam Smith.

Gran cantidad de estudiosos de la materia, afirman que Adam Smith fundó las bases del sistema capitalista, ya que es el primero en analizar y redactar el orden básico de la economía que definen al capitalismo.

Estas leyes por las cuales se rige el sistema capitalista se muestran en las tesis de Smith, en donde trató de demostrar la posibilidad de conseguir el bienestar de toda la sociedad alcanzando primero el bienestar individual, debido a que los intereses sociales residen en alcanzas el mayor nivel de producción de la mercancía y bienes que las personas quieren adquirir.

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Este proceso de bienestar común sería alcanzado mediante el mecanismo de la mano invisible, el cual se explicó con anterioridad, y que sería la forma de relacionar tanto la interacción entre oferente y demandante como el logro de enriquecer a toda la nación.

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